El sistema de frenado es un componente crucial en los vehículos. Unos frenos en mal estado son menos eficaces y necesitan, por tanto, más distancia para frenar. Su desgaste dependerá de los kilómetros recorridos, el tipo de conducción y las circunstancias en las que conducimos (climatológicas, tipo y estado de vía …). Nuestra recomendación es que revises regularmente el sistema de frenado, al menos una vez al año y que sean los expertos quienes lo hagan.

Sistema de frenadoJunto con neumáticos y amortiguadores, el sistema de frenado configura el denominado triángulo de seguridad, por lo que hay que estar muy atentos a cualquier síntoma de desgaste.

Aunque hoy en día muchos automóviles incorporan un testigo de desgaste en el panel de instrumentos que avisa de que las pastillas de freno están llegando a su fin, no está de más que conozcas los síntomas del desgaste de los frenos para que puedas prevenir incidencias.

El sistema de frenos de tu vehículo tienes tres elementos a revisar: las pastillas de freno, los discos de freno y el líquido de frenos.

Pero ¿cómo detectar que algo va mal? Atento a las indicaciones que te damos desde Norauto y si notas algunas de ellas acude al taller. ¡No te la juegues!

  • Pérdida de efectividad del freno: si el coche frena menos y tarda más en detenerse. Es un síntoma a tener en cuenta.
  • Notas vibraciones al accionar el pedal del freno. Puede deberse a una anomalía en el sistema de frenos o al equilibrado de ruedas, por ejemplo. Tu mecánico lo solucionará. Pero ¡ojo!, no hay que confundir las vibraciones con las que se notan cuando el ABS entra en acción.
  • Ruidos. ¿Oyes un chirrido al frenar? Puede indicar un problema en el disco o en las pastillas.
  • El pedal del freno se hunde al pisarlo. Es un aviso de que las pastillas están desgastadas, hay poco nivel de líquido de frenos o poca presión en el circuito de frenado.
  • Tienes que pisar con más fuerza de lo habitual el pedal del freno para conseguir una misma capacidad de frenado. Las pastillas o los discos necesitan revisión.
  • El pedal del freno está demasiado blando o esponjoso. Posiblemente haya que revisar el líquido de frenos o tengamos problemas con los latiguillos, el pistón de la pinza o la incluso con la propia pinza. 
  • Si por el contrario, está demasiado duro y ofrece resistencia, seguramente indica un problema con el servofreno, el sistema que nos ayuda a que se aprieten las pastillas contra el disco. También puede que las pastillas estén sucias o incluso puede revelar problemas con el líquido de frenos y con el disco.
  • Se bloquea la rueda al frenar. Puede deberse a diferentes causas. Tu mecánico lo averiguará y pondrá solución.
  • El coche frena de forma desigual y se desvía hacia un lado. Podría deberse a que las pastillas de un lado estén sucias o impregnadas de grasa o líquido de frenos, entre otras causas.
  • Cualquier otra anomalía y síntoma extraño que notes, acude rápidamente a tu taller más cercano.

Ante cualquiera de estos síntomas, te recomendamos que realices una revisión del sistema de frenado y garantizar así la seguridad durante tus viajes en coche.

 

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